La sentadilla es, sin lugar a dudas, el ejercicio estrella para desarrollar la fuerza y la masa muscular del tren inferior. Involucra los cuádriceps, los glúteos, los isquiotibiales y exige una gran estabilidad a toda la zona media (core). Sin embargo, al ser un movimiento compuesto tan completo, también es uno de los más propensos a ejecutarse con una técnica deficiente.
Hacer sentadillas con una mala postura no solo limita tus ganancias musculares, sino que pone en grave riesgo tus rodillas y la zona lumbar. Si sientes dolor de espalda después de tu día de piernas o notas que tus rodillas crujen de forma incómoda, es momento de analizar tus movimientos.
A continuación, desglosamos los errores más comunes y te enseñamos exactamente cómo corregirlos.
Los 4 Errores más Comunes y Cómo Corregirlos
1. El «Guiño de Glúteo» (Butt Wink)
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El problema: Ocurre en la parte más profunda de la sentadilla. Al bajar, la pelvis se curva hacia adentro y la zona lumbar pierde su curvatura neutra, redondeándose. Esto transfiere toda la carga del peso directamente a los discos intervertebrales.
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La causa: Suele deberse a una falta de movilidad en los tobillos o rigidez en los músculos isquiotibiales y la cadera.
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La corrección: No bajes más allá del punto donde tu espalda comience a curvarse. Trabaja en la movilidad de tu tobillo (estirando el sóleo) y, si es necesario, eleva ligeramente tus talones con unos discos pequeños para mantener el torso erguido mientras ganas flexibilidad.
2. Colapso de Rodillas hacia Adentro (Valgo de Rodilla)
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El problema: Durante la fase de subida (cuando haces el mayor esfuerzo), las rodillas se juntan hacia el centro en lugar de mantenerse alineadas con la punta de los pies. Esto genera una tensión lateral brutal en los ligamentos de la rodilla.
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La causa: Debilidad en los glúteos (especialmente el glúteo medio) o una mala conexión mente-músculo.
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La corrección: Imagina que quieres «romper el suelo con tus pies» empujando hacia afuera mientras subes. Un truco excelente es entrenar con una banda de resistencia de tela colocada justo por encima de tus rodillas; esto te obligará de forma refleja a empujar hacia afuera para mantener la tensión.
3. Levantar los Talones del Suelo
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El problema: Al descender, los talones se despegan de la superficie y todo el peso del cuerpo (y de la barra) se traslada a las puntas de los pies. Esto desplaza el centro de gravedad hacia adelante y sobrecarga drásticamente la articulación de la rodilla.
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La causa: Una vez más, la culpable principal es una mala movilidad de tobillo (dorsiflexión limitada). El cuerpo compensa la falta de rango levantando el pie.
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La corrección: Antes de hacer sentadillas, realiza un calentamiento enfocado en la flexibilidad del tobillo. Durante el ejercicio, concéntrate en clavar los talones en el suelo como si tuvieran raíces. El empuje debe nacer siempre desde la parte media y trasera del pie.
4. Convertir la Sentadilla en un «Buenos Días»
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El problema: Al empezar a subir, las caderas se elevan de golpe pero el pecho se queda abajo. Esto hace que el torso quede casi paralelo al suelo, transformando una sentadilla en un ejercicio de espalda baja donde te ves obligado a hacer un esfuerzo tremendo para no irte hacia adelante.
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La causa: Cuádriceps débiles en comparación con los glúteos y los lumbares. Tu cuerpo busca instintivamente transferir el esfuerzo a sus músculos más fuertes.
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La corrección: Reduce el peso. Al subir, concéntrate en que la cadera y los hombros se eleven al mismo tiempo. Imagina que estás empujando el suelo lejos de ti con las piernas, manteniendo el pecho alto y orgulloso apuntando hacia el frente.
La Guía Paso a Paso para una Sentadilla Perfecta
Para asegurarte de que tu postura es impecable, repasa mentalmente esta lista de verificación antes de cada serie:
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Soporte firme: Abre los pies a la anchura de los hombros (o ligeramente más), con las puntas apuntando sutilmente hacia afuera (unos 15 a 30 grados).
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Bloqueo del Core: Respira hondo, llena tu abdomen de aire y apriétalo como si fueras a recibir un golpe. Esto crea presión intraabdominal y protege tu columna.
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Inicia con la cadera: No dobles las rodillas primero. El movimiento comienza empujando la cadera ligeramente hacia atrás, como si fueras a sentarte en una silla baja.
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Baja con control: Desciende manteniendo la espalda recta y abriendo las rodillas en la misma dirección que apuntan tus pies.
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Rompe el paralelo: Si tu movilidad lo permite sin perder la postura, baja hasta que tus caderas queden por debajo de la línea de tus rodillas.
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Empuje concéntrico: Sube de forma explosiva manteniendo los talones pegados al suelo y exhalando el aire al final del recorrido.
Resumen de Postura Correcta vs. Incorrecta
| Zona Corporal | Postura Incorrecta | Postura Correcta |
| Zona Lumbar | Redondeada o excesivamente arqueada | Neutra y compacta |
| Rodillas | Metidas hacia adentro (Valgo) | Alineadas con la punta de los pies |
| Talones | Levantados o flotantes | Clavados firmemente en el suelo |
| Pecho | Caído, mirando hacia el suelo | Alto, erguido y apuntando al frente |
Corregir la postura requiere paciencia y dejar el ego de lado. Si es necesario, reduce el peso de la barra o practica únicamente con tu peso corporal frente a un espejo o grabándote con el móvil. Una vez que tu sistema nervioso mecanice la técnica correcta, tu fuerza se disparará y tus rodillas te lo agradecerán de por vida. ¡Prioriza siempre la calidad sobre la cantidad!

